Al final de una carretera cubierta de niebla, oscuridad y un bosque de gran densidad, aguarda el Nürburgring Nordschleife, el circuito más peligroso del mundo.
Bautizado por el mito de la Fórmula 1 Jackie Stewart como el “infierno verde”, el “Ring”, como lo conocen sus devotos, es actualmente la parte norte del primer circuito de Nürburgring, un trazado de aúpa incluso para los pilotos más curtidos.
Con sus estrechísimos 20,8 kilómetros de asfalto, la pista se abre camino, sinuosa, por entre los bosques de los montes Eifel, con 73 curvas, multitud de cambios de rasante, aterradores peraltes, constantes cambios meteorológicos.