Todas las partes de la experiencia

La experiencia de poseer un Volvo está formada por muchas partes. Algunas son obvias. Otras no tanto. Si lo piensas, lo más probable es que no quieras que en el taller te cambien las piezas originales que hacen que tu Volvo sea un Volvo por otras que no te garanticen al 100% los niveles originales de calidad y seguridad.

Lo que probablemente querrás es un servicio profesional para tu Volvo, con recambios originales Volvo, las únicas piezas de repuesto que te garantizan siempre el mismo rendimiento inigualable que te ofrece el propio vehículo. Piezas que sabes que han sido diseñadas, probadas y fabricadas de acuerdo con las especificaciones de Volvo para que interactúen de forma óptima con las demás piezas de los distintos sistemas del vehículo.
Economía, ecología y fiabilidad

Muchas de nuestras piezas de repuesto están disponibles como piezas de intercambio. De hecho, Volvo ofrece una de las gamas más amplia del sector de la automoción, todas ellas cuidadosamente rectificadas y devueltas a su condición original, y con la misma calidad y garantía que las piezas nuevas.

Además, las piezas de intercambio reducen la necesidad de materia prima y el proceso de refabricación utiliza menos energía que el de producir una pieza nueva. Una buena noticia tanto para el medio ambiente, el taller, la compañía de seguros y lo más importante de todo: tú.

Tranquilidad para los propietarios de vehículos Volvo antiguos

Nadie sabe hasta dónde puede llegar un Volvo. El actual récord del Libro Guinness de kilometraje de un vehículo lo ostenta un Volvo P1800 de 1966, que ha recorrido más de 3.572.342 km. Mantener en forma un vehículo con semejante kilometraje exige un suministro seguro de piezas de repuesto, como las piezas clásicas originales.

Por eso todos los propietarios de Volvos antiguos que ya no se fabrican pueden seguir pidiendo piezas en sus concesionarios Volvo normales para mantener el rendimiento original de sus vehículos. De hecho, como las tecnologías de materiales evolucionan con los años, las piezas entregadas hoy tienen en realidad una mayor calidad que cuando el vehículo estaba en producción. Por ejemplo, el caucho natural se sustituye por caucho sintético, que ofrece una mayor resistencia al aceite y a los rayos UV.

Cuando se trata de la carrocería, el chasis y las piezas del motor, es esencial que las tolerancias no cambien. Por ello utilizamos los mismos proveedores que originalmente para garantizar el elevado nivel de calidad esperado.