Rendimiento

Creando la conducción perfecta

Equilibrio. Aplomo. Control. Estos son los elementos clave del S60, un vehículo que pone de relieve la exclusiva visión de Volvo Cars sobre la conducción. Visitamos una pista de pruebas secreta que la marca tiene en Suecia para conseguir más información.

POR IAN DICKSON

Dirección, maniobrabilidad y confort de la conducción se alían para crear la «sensación de conexión»

«Hay tres aspectos de suma importancia para lograr la conducción perfecta», señala Kenneth Ekstrom, responsable de las funciones de dirección, maniobrabilidad y confort del S60, «la dirección, la maniobrabilidad y el confort de la conducción». La interacción de estos tres elementos proporciona al S60 lo que Kenneth denomina una «sensación de conexión».

«Siempre nos hemos centrado en dar presencia a los vehículos», señala Kenneth durante nuestra visita a la pista de pruebas de Volvo Cars mientras conduce una «mula» del prototipo supersecreto del S60. «Deberían transmitir la sensación de estar vivos, de estar conectados y transmitir frescura e ingenio. Eso es muy importante».

«Deberías sentir esa conexión a través del volante, del asiento, de los pedales. «Deberías sentir la textura de la calzada para no quedarte demasiado aislado, pero no tanto como para que el vehículo resulte agotador. Al girar, deberías tener la sensación de que el vehículo gira contigo, de forma instintiva, en ese preciso momento».

Mientras habla, Kenneth conduce el S60 por una de las incontables carreteras de este centro de pruebas, un lugar en el que se simulan las condiciones de conducción del mundo real. Sea cual sea la velocidad, el vehículo no pierde en ningún momento ni un ápice de su compostura. Este prototipo del S60 es su oficina sobre ruedas, un lugar en el que se encuentra totalmente cómodo y con todo bajo control.

Su pasión por los vehículos y la conducción va mucho más allá de su trabajo en Volvo Cars. Cuando no está desarrollando las características de conducción del nuevo S60, Kenneth es un entusiasta y exitoso piloto de carreras amateur que compite en pruebas de toda Suecia. En Volvo Cars dirige un equipo de apasionados por el volante: cada uno tiene su carácter pero todos comparten su atención por los detalles. Tienen muy claro qué sensaciones debe transmitir el vehículo y, lo que es más importante, saben cómo lograrlas.

 

 «Me encanta que nuestro trabajo de ingenieros de desarrollo nos permita influir en tantos aspectos del vehículo», dice Kenneth con pasión. «Desde la suspensión hasta la sensación que transmite la dirección, llegamos a determinar la actitud del vehículo. Y en el caso del S60 hemos creado un vehículo que te permite disfrutar realmente de la conducción, pero que también es muy fácil de conducir».

La búsqueda de la perfección lleva a Kenneth y a su equipo por todo el mundo. Primero comienzan en el simulador de conducción del laboratorio de I+D de Volvo Cars, utilizando el mismo sistema que emplean Ferrari y Porsche para refinar la dinámica de sus vehículos, y luego realizan pruebas prácticas en carreteras de Suecia y otros países con las que ponen a prueba el vehículo sobre diversas superficies y en distintas condiciones. Gracias a este exhaustivo programa de pruebas pueden predecir cómo va a reaccionar el vehículo en cualquier situación. Es la clave para lograr una «sensación de conexión». Porque, en última instancia, a pesar de la física, la ingeniería y las pruebas para crear la configuración ideal, conducir se reduce a sentir.

Kenneth lo describe así: «Deberías tener la sensación de ser uno con el vehículo». «Debería ser intuitivo, atractivo y predecible. Cuando creamos un vehículo intuitivo, sereno y bien equilibrado en todas las situaciones, lógicamente conducirlo es mucho más gratificante».

 

Esto nos devuelve a la armonía entre dirección, manejo y confort de conducción; y de la visión única que tiene Volvo Cars de la experiencia de conducir un vehículo que no sea demasiado rígido o demasiado blando, ni demasiado nervioso o demasiado distante. Un vehículo que fluye con naturalidad, que siempre mantiene la compostura y resulta fascinante, nunca agotador. «La ingeniería consiste en conseguir la proporción ideal, y eso es lo que intentamos hacer aquí», añade Kenneth.

«Enseguida te das cuenta del tipo de vehículo que es y eso es importante, porque significa que es predecible», señala Eric Olsson, ingeniero de chasis y compañero de Kenneth. Eric se pasa meses conduciendo el prototipo, realizando constantemente retoques, ajustes y nuevos cálculos. «De este modo sabemos cómo va a reaccionar el vehículo en distintas situaciones para que cuando estés al volante tengas la sensación de tenerlo todo bajo control, incluso las situaciones que aún no has vivido», afirma Eric.

«Es la sensación de confianza en tenerlo todo bajo control —con un toque dinámico— lo que hace que conducir el S60 sea tan gratificante», añade Eric. «Es precisamente esa experiencia de conducción única lo que marca la diferencia con otros vehículos de su categoría».

Kenneth añade con una sonrisa: «Creo que este es uno de los vehículos Volvo más divertidos de conducir que se hayan creado jamás».