Un día en la vida, 2047

La fecha es 2047. Los automóviles autónomos han revolucionado nuestras vidas. Únete a nosotros en un viaje hacia el futuro y ve como la conducción autónoma puede hacer tú vida mejor.

BILL DUNN, ABRIL 2017

“Buen día, Maja”
“Buen día, Casa”
“Maja, tienes una cita en Dinamarca a las 9 am”
“Ah, sí. Casa, consígueme un café y un auto afuera en 15 minutos, por favor.”
Oigo a Casa prendiendo la máquina de espresso en la cocina. Diez minutos después estoy vestida y tomando una taza de café fresco. Abro mi armario de abrigos.
“Hace frío afuera, Maja. 3ºC. Abrígate bien.”

Salgo de mi apartamento. Es una soleada y fresca mañana de Febrero. Supongo que si alguien de hace 30 años viera esta calle suburbana de Malmö la encontraría bastante increíble. La aceras de cada lado miden seis metros de ancho y el camino más o menos cinco. Las personas son la prioridad.

Tengo 28 años - suficiente para recordar el ruido de motores de combustión en hora pico cuando era niña. Y el olor. Todo lo que escucho hoy son los pequeños gorjeos que hacen los autos cuando se conducen por las áreas urbanizadas, y los gritos de los niños jugando hockey antes de la escuela en las calles. Sus padres están bien con esto porque casi los únicos carros que transitan aquí son capullos y autos - conductores autónomos - lo que hace la calle muy segura. Saludo a Lucas, mi vecino, que esta afuera puliendo su V90 clásico de 2017. Tiene una de las casas más antiguas con un garage, lo cual es afortunado porque ama ese carro. Lucas ama conducir, pero yo prefiero ser llevada. Significa que puedo usar mi tiempo en los automóviles como yo quiera.

 

 

 

Mi auto está afuera ahora, con un holograma de mi nombre pasando a través de la ventana. Porque voy más allá de 20km, Casa ha ordenado uno de los automóviles Volvo más grandes y de largo alcance. Se ve muy diferente al primer Volvo, que fue hecho hace más de 120 años, pero comparten el mismo impulso de darle a las personas más libertad. Si fuera un viaje corto a mi oficina en el centro de Malmö, tomaría un capullo - uno de los vehículos eléctricos mas pequeños que hacen rondas por nuestras calles como bicitaxis y a veces se unen para formar “orugas” para eventos grandes como conciertos o partidos de fútbol.

El auto reconoce mi teléfono. Su puerta se abre para mi y me subo. “Buen día, Maja”. dice el auto. “Tu viaje al Museo de Louisiana en Humlebæk, Dinamarca está a 92.8 kilometros. 100 coronas serán cargadas a tu cuenta. El tiempo de viaje serán 39 minutos.”

Nos vamos, y pronto pasamos uno de los estacionamientos fuera de la ciudad, un hangar de dos pisos y 200m al que los autos van cuando la demanda es baja, para recargarse y repararse. “A donde van a dormir” como dice mi sobrina pequeña. Hemos dado usos imaginativos a los viejos estacionamientos de la ciudad. El que está afuera del IKEA local se ha convertido en un taiga - un bosque con plantas y árboles del circulo polar. Me he perdido ahi un par de veces. Es increíble como la ciudad ha cambiado a través de los años. Hoy en día las construcciones se hacen con las personas en mente, no los autos.

“Maja, tienes tiempo de ver el último webcast de Wallpaper. ¿Te gustaría que comenzara ahora? dice el auto. “No gracias, auto. Necesito trabajar.” Mientras pasamos a través de la ciudad hacia el puente Oresund, le doy una pasada a las noticias rápidamente en el head-up display. Después me pongo mis lentes VR y veo el recorrido de una galería, sólo para asegurarme de que estoy lista para mi presentación, y hacer algunas anotaciones extras en mi tablet.

Ahora, los accidentes de auto son tan poco comunes que salen en las noticias. La mayoría de los vehículos se conducen autónomamente, la mayoría del tiempo. Hay muchos menos conductors humanos que se cansen o se distraigan, que no vean algo o que simplemente tomen una mala decisión.

Øresund bridge

Casi desearía tener más tiempo en el auto. Puedes hacer tantas cosas en el auto. Este viaje solía tomarle a mi papá hasta dos horas en hora pico, más si había un accidente. Todo lo que podía hacer era esperar sentado. Ahora, los accidentes de auto son tan poco comunes que salen en las noticias. La mayoría de los vehículos se conducen autónomamente, la mayoría del tiempo. Hay muchos menos conductors humanos que se cansen o se distraigan, que no vean algo o que simplemente tomen una mala decisión.

Ahora, el tráfico fluye. En el puente, mi auto se une a un tren de carretera con otros diez vehículos que van a 200 km/h con 50 cm de separación. Porque cada vehículo se está conduciendo de forma autónoma y está conectado a la nube, es una forma increíblemente segura y eficiente de viajar. Pronto nos habremos dado paso a través de Copenhague. Como llegamos temprano, cambio la ruta y solicito la carretera costera 152 danesa, en lugar de la E42 que es más veloz. Veo el sol brillar en el Øresund.

El auto me deja en la puerta del museo de arte.

“Quieres que te espere?” Me pregunta.

“No gracias, puede que almuerce aquí y después tome un paseo.”

“OK Maja. Te veo pronto. Y buena suerte con tu presentación.”

La tecnología y soluciones de movilidad presentadas en esta historia son ficticias, y no están disponibles para ningún modelo en producción actual de Volvo Cars.