XC90 presenta… el movimiento semihíbrido

La visión de Volvo Cars de añadir potencia eléctrica a todos sus vehículos se está convirtiendo en una realidad gracias a pioneros como el ingeniero Robert Eriksson. En un paseo por la hermosa campiña sueca, nos explica qué siente al saber que su trabajo con la tecnología de vehículos eléctricos contribuye a marcar la diferencia para nuestro planeta.

ENTREVISTAS: IAN DICKSON | FOTOGRAFÍAS: JOHAN WEDENSTRÖM

Semihíbridos: el momento del cambio ha llegado

“Creo que todo el mundo está de acuerdo en que el cambio climático y la calidad del aire son un problema y en que debemos hacer algo al respecto”, afirma Robert Eriksson, mientras pasea entre los pinos centenarios del bosque por el que camina habitualmente, justo a las afueras de Gotemburgo, la ciudad natal de Volvo Cars. “Para reducir las emisiones nocivas y mejorar el aire que respiramos, es preciso que cambiemos. Seguimos necesitando movernos pero hay una forma mejor de hacer las cosas”.

Robert es Responsable técnico principal en Volvo Cars. Su trabajo durante los últimos 30 años ha sido desarrollar tecnología híbrida y eléctrica y ayudar a encontrar una solución. Junto con sus colegas, ha recorrido un largo camino y la tecnología semihíbrida es el siguiente paso.

Un motor semihíbrido es una forma de hacer que los motores diésel y de gasolina sean aún más eficientes a través de la electrificación, usando un motor/generador eléctrico y una batería de 48 voltios para reducir el trabajo del motor. Esto significa utilizar menos combustible y producir menos emisiones de CO2. Los nuevos motores semihíbridos de Volvo Cars —todos con la “placa de características “B”— debutan en el nuevo XC90, y estarán disponibles en todos los modelos a medida que la compañía trabaje para alcanzar su objetivo de montar un motor eléctrico en todos los vehículos nuevos que fabrique.

Semihíbridos: una opción eléctrica para todos

La función principal del nuevo sistema semihíbrido de Volvo Car —y la inspiración del distintivo “B”— es recuperar la energía cinética del vehículo durante el frenado y devolverla a la batería de 48 voltios. A su vez, esta energía puede utilizarse para alimentar funciones eléctricas o la asistencia del motor/generador eléctrico al motor. A diferencia de los modelos híbridos enchufables Twin Engine de Volvo Cars, el motor/generador eléctrico solo está ahí para ayudar al motor de gasolina o diésel en la aceleración: nunca distribuye potencia a las ruedas por sí solo.

Todo consiste en gestionar la energía de forma inteligente y parte de ello es una función de arranque/parada mejorada. “El uso del motor/generador eléctrico como motor de arranque significa que el motor se puede apagar antes, mientras se está frenando, lo que reduce el consumo de combustible y las emisiones”, explica Robert. “Esto se debe a que el motor/generador eléctrico es mucho más potente y ágil que un motor de arranque convencional. También consigue un arranque más rápido, con menos ruido y vibración, por lo que la experiencia de conducción es mejor”, añade.

“La tecnología semihíbrida ofrece a nuestros clientes otra opción eléctrica”, afirma Robert. “Les permite hacer un cambio en la buena dirección en caso de que el híbrido enchufable o el vehículo totalmente eléctrico no sea una buena opción para ellos”.

“Lo que queremos es que el mayor número posible de personas disfruten de los beneficios de la electrificación, y lo bueno de nuestro sistema de tecnología semihíbrida es que no hay que hacer concesiones: lo que se consigue es sencillamente una experiencia de conducción sin problemas y mayor eficiencia”.

Volvo XC90 híbrido y la naturaleza

Semihíbridos: una nueva era

El cambio a la electrificación es el resultado de muchos años de trabajo para Robert. “Es maravilloso que haya comenzado una nueva era de vehículos Volvo eléctricos”, sonríe. “Para mí es como un sueño hecho realidad. Empecé a trabajar como ingeniero en Volvo Cars en 1988 y en realidad lo primero que hice fue estudiar la tecnología semihíbrida y de 48 voltios. Estoy feliz de que finalmente salga adelante porque he creído en ella desde el principio”.

Robert reconoce que queda mucho por hacer pero, como muchos de nosotros, se alegra de que Volvo Cars esté poniendo en práctica medidas que ayudarán a proteger el planeta en el futuro. “En Suecia tenemos la suerte de tener un país grande y con mucho espacio”, afirma. “Pero eso conlleva la responsabilidad de no dejar basura y de que el lugar quede como estaba al llegar. Es preciso que todo el mundo piense de esta forma”.