Movilidad

El XC90 presenta… la ciudad del futuro

¿Cuál es el futuro de la movilidad urbana? Hablamos en Boston con dos importantes pioneros sobre las soluciones de transporte sostenibles del futuro, desde embarcaciones autónomas impresas en 3D hasta cápsulas “flotantes” alimentadas por energía solar.

TEXTO: STEPHEN WORTHY | FOTOGRAFÍAS: ANDREW SHAYLOR

El Volvo XC90 explora las calles de Boston

La ciudad ha seducido al ser humano durante milenios. Al principio las ciudades se desarrollaron alrededor de sus características físicas: un río, un puerto, una posición defensiva o la proximidad a recursos tales como vetas de carbón o depósitos de mineral de hierro. Sin embargo, el desarrollo urbano pronto comenzó a ser menos orgánico y más regulado. A mediados del siglo XIX, Georges-Eugène Hausmann rediseñó el centro de París y lo llenó de parques y bulevares. Sin embargo, fue la invención del vehículo motorizado lo que tuvo el efecto más duradero sobre la estructura de las ciudades actuales, tanto antiguas como modernas.

Y según los expertos, será durante los próximos 50 años cuando veamos la reinvención más radical de nuestras ciudades. En su mayor parte, esta reinvención estará impulsada por la naturaleza rápidamente cambiante de la movilidad personal, desde la adopción de la electrificación hasta los vehículos autónomos y nuestro viaje hacia una vida libre de emisiones de carbono.

Si hay un lugar en el que la movilidad en la ciudad del futuro se está reimaginando con auténtico entusiasmo, ese es Boston: centro de alta tecnología y cuna de varias de las instituciones académicas más prestigiosas y con mayor visión de futuro del mundo. Aquí, el trabajo de personas como el profesor Carlo Ratti, –arquitecto e ingeniero, cofundador del estudio de diseño CRA-Carlo Ratti Associati y director del programa Senseable City Lab del prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT)– y Mike Stanley –CEO y fundador del sistema de transporte público personal, Transit X– podría cambiar la forma en que interactuamos con la ciudad del futuro.

Taxis acuáticos autónomos
Los avances en la tecnología de conducción autónoma y la impresión 3D tendrán un impacto muy importante sobre la forma de movernos por las ciudades, “y no solo por tierra”, afirma el profesor Ratti. Él y sus colegas del Senseable City Lab han colaborado con el Amsterdam Institute for Advanced Metropolitan Solutions en un proyecto de investigación llamado “Roboat”. Con su diseño abierto y su casco rectangular, estas embarcaciones sin conductor están pensadas para su producción masiva utilizando una impresora 3D.

Los prototipos, que utilizan una combinación de sensores y cámaras para controlar lo que tienen alrededor, se están probando actualmente en las vías navegables de Ámsterdam. Pueden utilizarse como transporte personal, para tareas de reparto y recogida de basuras o para obtener datos medioambientales. Incluso pueden convertirse en una estructura arquitectónica conectándolos entre sí para formar un puente temporal o un escenario flotante.

Cápsulas “flotantes” personales
Mike Stanley, un graduado del MIT, es el fundador de Transit X. Este sistema de transporte para varias personas, alimentado por energía solar, utiliza una red de raíles elevados, ultrafinos, con “cápsulas flotantes”, para transportar a la gente por la ciudad, normalmente a lo largo de las vías públicas existentes. Se están preparando varios proyectos piloto, algunos en Estados Unidos y otro en Kigali, la capital de Ruanda, que están labrándose una excelente reputación por sus programas pioneros en materia de medio ambiente y sostenibilidad. Las cápsulas, que tienen capacidad para cuatro personas y pueden viajar a 72 km/h, se desplazan por los raíles elevados, que están a la misma altura que la mayoría de los puentes urbanos.

“La capacidad de un solo raíl equivale a la de una autopista de 15 carriles”, explica Mike. “Una gran capacidad: si el tiempo medio que se tarda en llegar al lugar de trabajo es de 30 minutos, este sistema podría reducirlo a 5 o 10 minutos. Sería como tener un par de semanas más de tiempo libre al año”.

Más parques, menos aparcamientos
El Senseable City Lab del MIT también está realizando un estudio llamado “Unparking” sobre los efectos a largo plazo de los vehículos autónomos sobre la movilidad urbana; este estudio se basa en las investigaciones que han llevado a cabo en Singapur. Se calcula que actualmente nuestros vehículos están parados el 95 por ciento del tiempo y normalmente utilizan al menos dos plazas de aparcamiento (la de casa y la del trabajo). Pero como en el futuro habrá más vehículos autónomos, señala Carlo, la necesidad de aparcamiento se reducirá considerablemente.

“En lugar de estar todo el día aparcados, los vehículos autónomos te llevarán al trabajo por la mañana y después podrán ayudar a otra persona de tu familia, o de tu barrio, o de la comunidad social o de la ciudad”, afirma. Esto permitirá que las ciudades tengan más espacios verdes y se difuminarán las líneas entre ellas y las zonas periféricas.

Civilización de la ciudad
Aparte de su inmenso potencial para crear más espacios verdes, ¿cuál será el aspecto de la ciudad del futuro? “El cambio más importante no estará en su aspecto físico”, señala Carlo. “Como humanos, seguimos necesitando suelos horizontales para vivir, fachadas que nos protejan del exterior, ventanas por las que mirar. Lo que realmente cambiará es la forma en que nos moveremos por ella para comprar, comer, encontrarnos.

“Las ciudades tienen un montón de atractivos porque son lugares en los que se intercambian ideas, artículos, etc. ¿Por qué no vivimos todos en una ciudad gigante?”, pregunta Carlo. “Podríamos meter a toda la población mundial en la isla de Cuba, con la densidad de Manhattan más o menos, y dejar el resto (del planeta) como un Central Park gigante. Entonces, ¿por qué no lo hacemos? Bien, aunque la fuerza de atracción de una ciudad se basa en su poder civilizador, para algunas personas también es una fuerza de repulsión porque todo se vuelve más caro, está lleno de gente, etc.”.

El Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU predijo que, para el año 2050, más de dos tercios de la población mundial vivirán en las ciudades (la cifra actualmente es algo más de la mitad), así que la atracción de la ciudad y su capacidad para adaptarse, mutar y mejorar no parece que vaya a disminuir.

El nuevo Volvo XC90 está disponible con motor híbrido eléctrico así como con el T8 Twin Engine con tecnología híbrida enchufable. Esta es nuestra idea del lujo sueco moderno y sostenible.