CIUDAD

Exploramos Oslo en el XC40

La mezcla de calles bulliciosas y la actitud tranquila de los escandinavos de Oslo es el telón de fondo para descubrir por qué el nuevo XC40 es el SUV perfecto para la ciudad.

TEXTO: LEO WILKINSON

El Volvo XC40 es perfecto para maniobrar por las concurridas calles de Oslo

Hay pocas cosas que superen la emoción de descubrir una nueva ciudad. Sonidos e imágenes desconocidas atrapan nuestros sentidos y siempre hay posibilidades de aventura a la vuelta de la esquina. Un buen compañero de camino puede hacer que todo sea diferente y, por supuesto, un vehículo adecuado también. El Volvo XC40 es un SUV con el que divertirte mientras exploras cualquier ciudad, como pudimos descubrir en un viaje a Oslo, la capital de Noruega.

A primera vista, es evidente que el XC40 está diseñado para la aventura urbana, con una elevada altura de conducción y grandes llantas que absorben los baches y badenes y una presencia de auténtico SUV que promete agilidad en cualquier situación. Por dentro, el XC40 cumple lo que promete. Gracias a la posición de conducción elevada la visibilidad es excelente, y el interior de líneas sencillas y actuales te hace sentirte seguro.

Hemos venido a Oslo para descubrir la ciudad en un día y disfrutar de la conducción. Sin planes ni horarios, porque esa suele ser la mejor manera de descubrir un sitio nuevo. El XC40 lo pone fácil, porque su excelente visibilidad, mandos suaves y ágil dirección te inspiran gran confianza al volante.

 

La mañana pasa alegremente mientras vamos del centro histórico de Oslo al Proyecto Barcode, un nuevo barrio de edificios de gran altura que condensa la naturaleza progresista de esta ciudad. Por la tarde nos centramos en el entorno de la avenida Karl Johans —la principal zona comercial— donde los vehículos no solo tienen que competir por el espacio con autobuses, ciclistas y peatones, sino también con los tranvías azules y blancos de Oslo.

 

«Gracias a la excelente visibilidad, los mandos suaves y la ágil dirección sientes que dominas el XC40 en todo momento».

 

Las calles están muy concurridas, pero estás tranquilo porque el XC40 nos protege. No puedes ver la función City Safety, pero sabes que está en segundo plano, y que con las cámaras y el radar controla la carretera y detecta cualquier vehículo, peatón o ciclista. Es bueno saber que City Safety puede advertirnos de cualquier peligro y frenar automáticamente si es necesario para evitar una colisión.

 

Nos dirigimos hacia la calle Kongens, doblamos la esquina y el tráfico está prácticamente parado cuando bordeamos la Ópera, cuyas formas angulares están envueltas en la neblina. Giramos a la izquierda en dirección de Nylandsveien y la ruta se despeja. Ocasiones como esta son perfectas para pisar el pedal y experimentar la rápida aceleración del motor de gasolina de 247 CV con turbocompresor.

Después de dar una vuelta por Grünerløkka —el barrio hípster de Oslo— decidimos tomarnos un café en Fuglen, una elegante cafetería con mobiliario noruego de diseño de mediados del siglo XX. El único sitio para aparcar cerca es muy pequeño, pero la cámara de 360° ofrece una vista de pájaro del vehículo y su entorno inmediato en la pantalla de la consola central, por lo que resulta fácil ver —y evitar— otros vehículos y obstáculos.

Por los ventanales de la cafetería vemos que empieza a ponerse el sol, pero el día aún no ha terminado. Queda mucho tiempo para descubrir la ciudad. No puede haber ningún vehículo mejor que el Volvo XC40 para hacerlo.